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martes, 8 de septiembre de 2026

Atelopus pulcher: historia, declive y conservación de una rana arlequín de la Amazonía peruana

Entre los anfibios que habitan los bosques del nororiente peruano, pocos reúnen una historia tan interesante como Atelopus pulcher (Boulenger, 1882). Su llamativa combinación de verde, negro y rojo podría ser suficiente para convertirla en una especie memorable, pero detrás de esos colores existe mucho más: más de 140 años de historia taxonómica, cambios de nombre, confusión con otras especies, poblaciones que alguna vez fueron descritas como abundantes y posteriormente disminuyeron, preocupación por la quitridiomicosis y, actualmente, nuevos esfuerzos por conocer qué está ocurriendo con sus poblaciones en San Martín.

Esta es la historia de una pequeña rana arlequín endémica del Perú que todavía guarda muchas preguntas sin resolver.

Atelopus pulcher registrado en los bosques de Cordillera Escalera, San Martín, Perú. Fotografía: © Ronald Mori Pezo.

Una rana arlequín peruana

Atelopus pulcher pertenece a la familia Bufonidae, la misma familia que comprende a numerosos sapos, y al género Atelopus, conocido por las denominadas ranas o sapos arlequín.

Su clasificación básica es:

Clase: Amphibia
Orden: Anura
Familia: Bufonidae
Género: Atelopus
Especie: Atelopus pulcher (Boulenger, 1882)

Actualmente, Atelopus pulcher es reconocida como una especie válida y endémica del Perú (Frost, 2026).

Pero llegar hasta esta clasificación aparentemente sencilla tomó más de un siglo.

1882: una especie procedente de un misterioso “Chyavetas”

La historia científica de Atelopus pulcher comienza formalmente en 1882, cuando el zoólogo George Albert Boulenger la describió como Phryniscus pulcher en su catálogo de anfibios del British Museum.

Los ejemplares originales procedían de una localidad escrita como:

“Chyavetas, E. Peru”

Ese nombre se convertiría posteriormente en un pequeño problema histórico y biogeográfico.

Décadas después se propuso que “Chyavetas” probablemente era una corrupción ortográfica de Chayahuitas, en el nororiente del Perú. La interpretación de esta antigua localidad resulta importante porque los ejemplares utilizados en una descripción original constituyen la referencia fundamental para determinar qué organismo representa realmente un nombre científico.

Los cinco ejemplares históricos asociados con la descripción permanecieron vinculados a la colección del British Museum. En la redescripción moderna de la especie, Lötters y colaboradores (2002) designaron uno de ellos —una hembra adulta, BM 1947.2.14.80— como lectotipo de Atelopus pulcher.

Así, un ejemplar recolectado en el siglo XIX continúa funcionando más de un siglo después como referencia taxonómica para determinar qué entendemos por A. pulcher.

Una identidad que se perdió entre otras ranas arlequín

La taxonomía del género Atelopus ha sido particularmente compleja.

Lötters et al. (2002) explicaron una de las razones fundamentales: diferentes especies pueden presentar relativamente pocos caracteres externos que permitan separarlas fácilmente, mientras que dentro de una misma especie algunos caracteres pueden ser muy variables.

Ese problema afectó directamente a Atelopus pulcher.

Después de su descripción original, el nombre atravesó distintas interpretaciones. Boulenger utilizó la combinación Atelopus pulcher en 1894; posteriormente aparecieron tratamientos como Atelopus pulcher pulcher. Otros autores terminaron incluyendo estas poblaciones dentro de Atelopus spumarius, y en 1992 también apareció la combinación Atelopus spumarius pulcher.

En otras palabras, durante parte de su historia científica no existió consenso acerca de si A. pulcher constituía realmente una especie independiente.

La situación comenzó a aclararse cuando se hizo evidente que lo denominado ampliamente Atelopus spumarius representaba en realidad un complejo de especies.

2002: el regreso definitivo de Atelopus pulcher

Un trabajo fundamental fue publicado por Stefan Lötters, Winfried Haas, Susanne Schick y Wolfgang Böhme en 2002.

Los investigadores revisaron ejemplares de museo y material procedente del Perú, comparando características que iban mucho más allá de observar simplemente si dos ranas “se parecían”.

Entre los caracteres considerados estuvieron:

  • coloración en vida;
  • patrón corporal;
  • tamaño de los adultos;
  • textura de la piel;
  • morfología larvaria;
  • comunicación intraespecífica;
  • características de las vocalizaciones.

El estudio concluyó que las poblaciones de la vertiente oriental andina de San Martín y Loreto representaban una entidad diferenciada de A. spumarius sensu stricto y redescribió formalmente Atelopus pulcher.

La importancia de este trabajo es enorme para comprender la especie que conocemos actualmente.

También deja una enseñanza importante: en grupos taxonómicamente complejos, una fotografía puede ser extraordinariamente útil, pero el color por sí solo no siempre permite resolver una identificación científica.

¿Cómo es Atelopus pulcher?

La redescripción de Lötters et al. (2002) caracteriza a A. pulcher como una rana arlequín relativamente esbelta y de piel predominantemente lisa.

Uno de sus rasgos más espectaculares aparece cuando observamos al animal vivo.

El dorso presenta áreas verdes asociadas con extensas zonas oscuras, mientras que diferentes regiones de las extremidades y superficie ventral pueden mostrar tonalidades rojizas intensas. Las palmas y plantas pueden ser completamente rojas en vida y el iris fue descrito como dorado.

Precisamente por eso las fotografías de un ejemplar vivo aportan información que puede perderse parcialmente en especímenes preservados: algunos colores cambian considerablemente después de la fijación.

Las fotografías que acompañan este artículo permiten observar el patrón dorsal, la superficie lateral y la intensa coloración rojiza de las extremidades y región ventral.

 
Coloración  dorsal y ventral de Atelopus pulcher. En vida pueden apreciarse intensas tonalidades rojizas en la región ventral y las extremidades. Shamboyacu, San Martín, 9 de mayo de 2015. © Ronald Mori Pezo.

No todas las ranas parecidas son A. pulcher

Este punto merece especial atención.

La propia redescripción comparó A. pulcher con varias especies relacionadas. Una diferencia señalada frente a A. spumarius sensu lato es precisamente la combinación del patrón dorsal y la coloración en vida.

También existe otra especie peruana importante para esta historia: Atelopus andinus.

Ambas han estado relacionadas históricamente dentro de este complejo, pero actualmente son reconocidas como especies diferentes. Entre los caracteres mencionados por Lötters et al. (2002), A. andinus presenta una piel más verrugosa, mientras que A. pulcher posee una piel comparativamente lisa.

Esta distinción tiene consecuencias no solamente taxonómicas, sino también para interpretar correctamente antiguos registros de distribución.

Una vida vinculada al bosque y a los cursos de agua

La información disponible describe a Atelopus pulcher como un anfibio diurno y terrestre, asociado a bosques tropicales de tierras bajas y premontanos.

Como ocurre con numerosas especies de Atelopus, su reproducción está estrechamente relacionada con cursos de agua.

Los renacuajos de estas ranas están adaptados a ambientes con corriente. En la redescripción de A. pulcher también se estudió material larvario y se describieron características de sus renacuajos que contribuyeron a diferenciar la especie.

Parte de la información reproductiva publicada procede además de animales mantenidos en cautiverio, por lo que es importante no presentar todas esas observaciones como si hubieran sido obtenidas directamente en condiciones naturales.

En condiciones controladas, Lötters et al. (2002) documentaron que, a temperaturas de aproximadamente 20–22 °C, la metamorfosis podía completarse alrededor de los 58 días, produciendo juveniles de aproximadamente 7 mm.

Este tipo de información adquiere hoy una relevancia adicional debido al interés existente en estrategias tanto in situ como ex situ para la conservación de las ranas arlequín.

¿Dónde vive realmente Atelopus pulcher?

La base taxonómica Amphibian Species of the World reconoce actualmente a Atelopus pulcher como endémica del Perú y sitúa su distribución en la vertiente andina baja de la cuenca alta del río Huallaga, en los departamentos de San Martín y Loreto, aproximadamente entre 600 y 900 m s. n. m.

Entre el material estudiado en la redescripción de 2002 existen ejemplares procedentes de los alrededores de Tarapoto.

Este detalle convierte a A. pulcher en una especie especialmente significativa para la herpetofauna de San Martín.

Sin embargo, aquí aparece uno de los problemas más interesantes de revisar literatura antigua sobre biodiversidad.

Una advertencia sobre los mapas y registros históricos

No todas las fuentes atribuidas a Atelopus pulcher necesariamente representan exactamente el mismo concepto taxonómico utilizado actualmente.

El Libro Rojo de la Fauna Silvestre Amenazada del Perú (SERFOR, 2018), por ejemplo, presenta para A. pulcher una distribución en los valles de los ríos Biabo, Pisqui y Cachiyacu, entre aproximadamente 1000 y 2000 m.

Sin embargo, la taxonomía actualmente aceptada por Amphibian Species of the World reconoce Atelopus andinus como especie válida y le atribuye precisamente una distribución asociada al alto valle del río Biabo y elevaciones aproximadamente entre 1000 y 2000 m.

Mientras tanto, para A. pulcher señala aproximadamente 600–900 m en la vertiente baja de la cuenca alta del Huallaga.

Esto significa que la información procedente de distintas épocas y fuentes no debería combinarse automáticamente en un único mapa de distribución.

Es un excelente ejemplo de cómo los cambios taxonómicos pueden modificar nuestra interpretación de la distribución y conservación de una especie.

De abundante a difícil de encontrar

Quizá la parte más preocupante de la historia de Atelopus pulcher sea la relacionada con sus poblaciones.

Von May et al. (2008), en una revisión sobre anfibios amenazados del Perú, recopilaron testimonios históricos según los cuales, a comienzos de la década de 1980, A. pulcher era abundante cerca de ríos montanos del este de San Martín.

En una localidad podían encontrarse aproximadamente 20–40 individuos durante un solo día.

Décadas después, el panorama había cambiado.

Los autores calificaron el declive de la especie como dramático.

No obstante, la historia no es simplemente la de una desaparición total.

El mismo estudio reunió resultados de diferentes campañas realizadas en San Martín. Para muestreos efectuados entre 2004 y 2007, se registraron más de 300 individuos durante aproximadamente 50 días-persona de esfuerzo; mientras que evaluaciones realizadas en 2007–2008 mostraron 16 individuos durante tres días-persona en cada periodo considerado.

Estos datos deben interpretarse con cautela porque proceden de diferentes esfuerzos y localidades, pero demuestran algo importante: las poblaciones no siguieron necesariamente una trayectoria idéntica en todos los sitios.

El fantasma de la quitridiomicosis

No es posible contar la historia moderna de las ranas arlequín sin hablar de Batrachochytrium dendrobatidis, conocido habitualmente como Bd.

Este hongo quítrido infecta tejidos queratinizados de los anfibios y puede producir quitridiomicosis. Su expansión ha estado asociada con algunos de los declives de anfibios más severos documentados a escala mundial.

El género Atelopus ha sido particularmente afectado.

Von May et al. (2008) señalaron que Atelopus pulcher había sido encontrado infectado por Bd y consideraron al patógeno una preocupación importante para la especie.

Sin embargo, atribuir cada disminución exclusivamente al hongo sería demasiado simplista.

Las poblaciones supervivientes continúan enfrentándose a otros factores, especialmente la transformación y pérdida del hábitat. La interacción entre enfermedad, modificación ambiental y otras presiones hace que comprender los declives de anfibios sea mucho más complejo que buscar una única causa.

¿Está Atelopus pulcher en peligro de extinción?

Aquí existe otra historia que merece explicarse correctamente.

Durante años, Atelopus pulcher fue considerada En Peligro Crítico (CR) en evaluaciones internacionales anteriores.

Sin embargo, en la actualización de la Lista Roja de la UICN de 2018, su categoría internacional cambió de CR a Vulnerable (VU).

Por eso todavía es posible encontrar publicaciones, libros y páginas que la presentan como “En Peligro Crítico”. No necesariamente estaban equivocadas cuando fueron publicadas: pueden estar utilizando una evaluación anterior.

Además, las categorías internacionales y nacionales no son necesariamente idénticas.

En el Libro Rojo de la Fauna Silvestre Amenazada del Perú de SERFOR (2018), la especie figura bajo la categoría nacional En Peligro (EN), criterio A2ac.

Por tanto, cuando hablamos de su conservación debemos indicar siempre qué sistema y qué año de evaluación estamos utilizando.

La categoría no elimina la preocupación: A. pulcher continúa siendo una especie amenazada y de distribución restringida.

Cordillera Escalera: la historia continúa

Y aquí llegamos a una parte especialmente interesante para San Martín.

La historia de Atelopus pulcher no terminó con los trabajos de comienzos de los años 2000.

En 2024, un proyecto apoyado por The Rufford Foundation comenzó a evaluar la dinámica poblacional y autoecología de A. pulcher en el Área de Conservación Regional Cordillera Escalera, con el objetivo de generar información aplicable a su conservación.

Los resultados preliminares publicados en una actualización de enero de 2026 muestran lo difícil que puede ser actualmente localizar la especie.

Entre el 2 y 8 de abril de 2025, dos a tres observadores realizaron seis días de búsqueda intensiva en la denominada ruta Biodiversidad de Cordillera Escalera, acumulando aproximadamente 96 horas-persona de muestreo.

El resultado fue:

0 individuos de Atelopus pulcher.

Posteriormente se realizaron búsquedas adicionales en Catarata Huayrapurina.

Allí, después de dos noches consecutivas de muestreo intensivo y aproximadamente 36 horas-persona, fueron encontrados:

5 individuos.

El número fue tan reducido que el equipo concluyó que, bajo las condiciones actuales, un diseño de captura-recaptura para estudiar la dinámica poblacional no resultaba viable.

El proyecto reajustó entonces su enfoque hacia herramientas como el modelamiento de nicho ecológico, integración de registros existentes y nuevos datos de ocurrencia, escenarios de cambio climático e identificación de áreas potencialmente importantes para conservación y eventual reintroducción.

Más de cuarenta años después de los relatos que describían decenas de individuos encontrados durante una jornada, investigadores siguen entrando a los bosques de San Martín intentando responder una pregunta aparentemente sencilla:

¿Dónde permanecen hoy las poblaciones de Atelopus pulcher?

Casi dos décadas encontrándome con Atelopus pulcher

Mi propia historia con Atelopus pulcher comenzó alrededor de 2008, cuando empecé a observar estos anfibios en los bosques próximos a Tarapoto. En aquellos años todavía no contaba con una cámara adecuada para documentarlos, por lo que de esas primeras observaciones conservo principalmente los recuerdos y la información de campo.

Algunos de mis primeros encuentros ocurrieron en el sector del Alto Shilcayo, particularmente en las rutas hacia las cascadas Velo de la Novia y Tamushal. En un tramo aproximado de 500 metros recuerdo haber observado alrededor de seis o siete individuos durante algunas visitas. No se trató de un muestreo poblacional estandarizado, por lo que estas cifras deben entenderse como observaciones personales y no como estimaciones de abundancia.

 
Uno de los sectores de Alto Shilcayo donde realicé mis primeras observaciones de Atelopus pulcher, alrededor de 2008. Fotografía: © Ronald Mori Pezo.

Hacia 2012–2013, registré solamente un ejemplar en el sector conocido como Biodiversidad, aproximadamente en el km 17 de la carretera Tarapoto–Yurimaguas. Resulta particularmente interesante comparar aquella observación con los esfuerzos recientes de búsqueda realizados en el mismo sector general de Cordillera Escalera.

En 2014, otro encuentro me sorprendió por las condiciones del lugar: encontré un individuo cerca de la cima de una montaña de Cordillera Escalera, aproximadamente a 1 000 m de altitud, sin un curso de agua inmediatamente próximo al punto de observación.

El 9 de mayo de 2015, encontré otro individuo en Shamboyacu, al suroeste de Tarapoto, en el entorno de la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Cordillera Azul. Las fotografías de aquel encuentro constituyen algunos de los registros fotográficos más antiguos de la especie que todavía conservo.

 
Registro de Atelopus pulcher en Shamboyacu, 9 de mayo de 2015. Una de las fotografías más antiguas de la especie que conservo actualmente. © Ronald Mori Pezo.

Años después ocurrió algo especialmente interesante. En 2022 encontré A. pulcher en el camino hacia las cascadas de Taytayacu, dentro de Cordillera Escalera y relativamente cerca de Tarapoto. Durante aproximadamente cuatro horas de recorrido observamos seis individuos.










Desde entonces he regresado en distintas oportunidades y he podido volver a encontrar la especie en ese sector, además de fotografiarla durante recorridos acompañando a amigos y visitantes. Esto no permite afirmar, sin un diseño de monitoreo, que su población sea demográficamente estable; sin embargo, la detección repetida de A. pulcher en el mismo sector desde 2022 hasta años recientes convierte a Taytayacu en un lugar particularmente interesante desde mi experiencia de campo.

 Atelopus pulcher en el sector Taytayacu, Cordillera Escalera. Fotografías correspondientes a registros de septiembre de 2022 y agosto de 2025. Durante la visita de 2022 observamos seis individuos en aproximadamente cuatro horas de recorrido. © Ronald Mori Pezo.


Ambiente de Atelopus pulcher en el sector Taytayacu, Cordillera Escalera, San Martín. Quebrada y bosque húmedo donde la especie ha sido registrada durante mis recorridos. Fotografías del 19 de agosto de 2025. © Ronald Mori Pezo.

Estas observaciones personales adquieren un significado especial al compararlas con la literatura científica y con los esfuerzos recientes de investigación en Cordillera Escalera. No sustituyen un monitoreo poblacional sistemático, pero muestran cómo mantener registros de fecha, localidad, altitud, fotografías y esfuerzo de búsqueda puede transformar encuentros aparentemente aislados en información potencialmente útil para futuras investigaciones.

Una especie pequeña con una enorme historia

Resulta fácil quedarse únicamente con sus colores.

Pero Atelopus pulcher representa mucho más.

Su historia comienza con ejemplares enviados al British Museum desde una localidad escrita ambiguamente como “Chyavetas”; atraviesa más de un siglo de cambios taxonómicos; pasa por su confusión con el complejo Atelopus spumarius; llega a su redescripción moderna en 2002; continúa con la documentación de declives y la detección de Bd; y alcanza nuestros días con nuevas investigaciones en los bosques de Cordillera Escalera.

Todo esto ocurre en una especie cuya distribución mundial conocida se encuentra restringida al Perú.

El valor de documentar lo que todavía encontramos

En una región extraordinariamente diversa como San Martín, fotografiar fauna silvestre no debería limitarse únicamente a obtener una imagen atractiva.

Cuando una observación conserva información sobre fecha, localidad, altitud, microhábitat y comportamiento, su valor documental aumenta considerablemente.

Las fotografías que acompañan este artículo muestran individuos de Atelopus pulcher registrados en San Martín y permiten apreciar caracteres que resultan especialmente evidentes en animales vivos, entre ellos su patrón dorsal y su llamativa coloración rojiza.

No todas las fotografías de naturaleza constituyen por sí mismas datos científicos publicados. Pero conservar adecuadamente la información asociada a nuestros registros puede hacerlos útiles para plataformas de ciencia ciudadana, inventarios, comparaciones temporales y futuras investigaciones.

Y en el caso de una especie cuya abundancia aparentemente ha cambiado tanto durante las últimas décadas, saber dónde, cuándo y bajo qué condiciones continúa siendo observada puede resultar particularmente valioso.

Cronología de Atelopus pulcher: de 1882 a la actualidad

1882 — Descripción científica
George Albert Boulenger describe formalmente Atelopus pulcher, iniciando la historia taxonómica de la especie.

1968–1981 — Periodo de confusión taxonómica
Durante parte del siglo XX, A. pulcher fue incluida en la sinonimia de Atelopus spumarius, reflejando las dificultades para delimitar las especies de este complejo.

1989 — Reconsideración taxonómica
A. pulcher vuelve a ser reconocida fuera de la sinonimia de A. spumarius, aunque todavía persistían interrogantes sobre los límites entre las poblaciones amazónicas relacionadas.

1992 — Persisten diferentes interpretaciones
La especie también fue tratada bajo la combinación Atelopus spumarius pulcher, mostrando que su situación taxonómica todavía no estaba completamente resuelta.

2002 — Redescripción moderna
Lötters, Haas, Schick y Böhme realizan una redescripción detallada de Atelopus pulcher y respaldan su reconocimiento como especie válida. Este trabajo constituye una referencia fundamental para comprender su identidad taxonómica, morfología, coloración, larvas y otros aspectos de su biología.

2004–2008 — Nuevos estudios de campo en Perú
Diferentes evaluaciones documentan poblaciones de A. pulcher y aportan información relevante sobre su presencia y situación de conservación en el Perú, en un contexto de creciente preocupación por los declives de las ranas arlequín.

Mis observaciones de campo en San Martín

~2008 — Primeros encuentros en Alto Shilcayo
Comienzo a observar personalmente Atelopus pulcher en los bosques cercanos a Tarapoto, particularmente en el sector Alto Shilcayo y en recorridos asociados a las cascadas Velo de la Novia y Tamushal. En algunas visitas recuerdo observar aproximadamente seis o siete individuos en un tramo cercano a 500 metros.

Estas fueron observaciones personales y no corresponden a un muestreo poblacional estandarizado.

2012–2013 — Sector Biodiversidad
Registro un ejemplar aproximadamente en el km 17 de la carretera Tarapoto–Yurimaguas, en el sector conocido como Biodiversidad, dentro del ámbito de Cordillera Escalera.

2014 — Registro cercano a los 1 000 m
Encuentro un individuo cerca de la cima de una montaña dentro de Cordillera Escalera, aproximadamente a 1 000 m de altitud. En el punto inmediato de observación no recuerdo la presencia de un curso de agua; estos se encontraban montaña abajo.

9 de mayo de 2015 — Shamboyacu
Registro y fotografío un ejemplar en Shamboyacu, al suroeste de Tarapoto, en el entorno de la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Cordillera Azul. Estas se encuentran entre las fotografías más antiguas de A. pulcher que conservo actualmente.

~2015 — Divulgación local sobre anfibios
Parte de mi trabajo y experiencia con los anfibios de San Martín comienza a ser difundida mediante entrevistas, grabaciones y publicaciones locales relacionadas con la diversidad y conservación de los anfibios amazónicos.

2022 — Encuentro de Atelopus pulcher en Taytayacu
Durante un recorrido hacia las cascadas de Taytayacu, en Cordillera Escalera, encontramos seis individuos en aproximadamente cuatro horas. Este encuentro marca el inicio de una serie de observaciones posteriores de la especie en el mismo sector.

2022–2025 — Detecciones repetidas en Taytayacu
En visitas posteriores vuelvo a encontrar A. pulcher en este sector. Estas observaciones no constituyen un monitoreo poblacional formal y, por ello, no permiten afirmar que la población sea demográficamente estable; sí documentan detecciones repetidas de la especie en el mismo sector durante varios años.

19 de agosto de 2025 — Documentación del ambiente de Taytayacu
Durante una nueva visita documento fotográficamente tanto ejemplares como los ambientes donde encuentro A. pulcher: quebradas boscosas, cursos de agua, rocas húmedas cubiertas de musgos y vegetación ribereña dentro de Cordillera Escalera.

2024–2026 — Nuevas investigaciones en Cordillera Escalera
Nuevos esfuerzos de investigación y búsqueda vuelven a centrar la atención en Atelopus pulcher y sus poblaciones de Cordillera Escalera, aportando información contemporánea sobre la especie y su conservación.

Actualidad — Una historia que continúa
Más de 140 años después de su descripción científica, Atelopus pulcher continúa siendo registrado en los bosques de San Martín. Mis observaciones personales, iniciadas alrededor de 2008 y continuadas hasta los registros recientes de Taytayacu, representan casi dos décadas de encuentros con esta extraordinaria rana arlequín.

Una historia que todavía estamos escribiendo

Atelopus pulcher sobrevivió primero a nuestra confusión taxonómica y ahora enfrenta desafíos mucho más reales.

Todavía necesitamos conocer mejor el tamaño y conectividad de sus poblaciones, la persistencia de Bd, los efectos de la transformación del hábitat y del cambio climático, y qué lugares pueden actuar como refugios para la especie.

Que todavía podamos encontrarla en los bosques de San Martín es una razón para admirarla, pero también para seguir estudiándola.

Porque detrás de aquel pequeño anfibio verde, negro y rojo que aparece entre el musgo existe una historia que comenzó científicamente en 1882 y continúa, literalmente, hasta nuestros días.

Nota taxonómica

La distribución histórica atribuida a Atelopus pulcher debe interpretarse con cautela debido a cambios en la delimitación de especies relacionadas, particularmente Atelopus andinus y miembros del complejo A. spumarius. En este artículo se prioriza el concepto taxonómico actualmente aceptado por Amphibian Species of the World, complementado con la redescripción de Lötters et al. (2002).

Referencias

Boulenger, G. A. (1882). Catalogue of the Batrachia Salientia s. Ecaudata in the Collection of the British Museum. Second Edition. British Museum (Natural History), London.

Frost, D. R. (2026). Amphibian Species of the World: an Online Reference. Version 6.2. American Museum of Natural History, New York. Registro de Atelopus pulcher (Boulenger, 1882).

Lötters, S., Haas, W., Schick, S., & Böhme, W. (2002). On the systematics of the harlequin frogs (Amphibia: Bufonidae: Atelopus) from Amazonia. II: Redescription of Atelopus pulcher (Boulenger, 1882) from the eastern Andean versant in Peru. Salamandra, 38(3), 165–184.

von May, R., Catenazzi, A., Angulo, A., Brown, J. L., Carrillo, J., Chávez, G., Córdova, J. H., et al. (2008). Current state of conservation knowledge on threatened amphibian species in Peru. Tropical Conservation Science, 1(4), 376–396. https://doi.org/10.1177/194008290800100406

SERFOR. (2018). Libro Rojo de la Fauna Silvestre Amenazada del Perú. Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre, Lima, Perú.

IUCN SSC Amphibian Specialist Group. (2018). Atelopus pulcher. The IUCN Red List of Threatened Species.

Vilca Alzamora, C. A. (2024–2026). Evaluating Population Dynamics and Autecology of the Río Huallaga Harlequin Toad (Boulenger, 1882) in the Cordillera Escalera Regional Conservation Area. The Rufford Foundation. Project 42877-1.