miércoles, 2 de septiembre de 2026

Ranitomeya imitator: color, mimetismo y extraordinaria diversidad en una rana dardo endémica del Perú

 Una especie, múltiples apariencias: la historia evolutiva de una de las ranas más fascinantes de San Martín y Loreto

Por Ronald R. Mori Pezo
Ingeniero Ambiental | Especialista en Biodiversidad Amazónica

Una rana que parece muchas especies

Para alguien que observa por primera vez una Ranitomeya imitator de los alrededores de Tarapoto y después encuentra otra en Sauce, Pongo de Cainarachi o el norte de Loreto, la primera impresión podría ser que está frente a especies completamente diferentes.

Algunas poblaciones presentan diseños reticulados o manchados; otras muestran líneas longitudinales; otras poseen bandas intensamente coloreadas; y algunas combinan naranja, negro y azul.

Sin embargo, todas pertenecen a una misma especie:

Ranitomeya imitator (Schulte, 1986).

Actualmente está reconocida como una especie válida de la familia Dendrobatidae, subfamilia Dendrobatinae. Fue descrita originalmente como Dendrobates imitator por Rainer Schulte en 1986. Su localidad tipo se encuentra en el km 33 de la carretera Tarapoto–Yurimaguas, departamento de San Martín, a aproximadamente 550 m de elevación. La especie es endémica del Perú y su distribución conocida comprende principalmente los departamentos de San Martín y Loreto (Frost, 2026).

Esta distribución relativamente restringida contiene, sin embargo, una diversidad fenotípica extraordinaria.

 

Figura 1. Variación geográfica de la coloración y el patrón dorsal de Ranitomeya imitator en el        nororiente del Perú. Se muestran ejemplos representativos de diferentes poblaciones de San Martín y Loreto. Fotografías: Ronald R. Mori Pezo.

¿Por qué se llama imitator?

El nombre resulta especialmente apropiado.

Ranitomeya imitator constituye uno de los ejemplos más estudiados de radiación mimética en vertebrados. Diferentes poblaciones han evolucionado patrones de coloración semejantes a los de otras especies de Ranitomeya con las que comparten determinadas regiones.

Los trabajos realizados sobre esta especie reconocen habitualmente cuatro grandes morfos miméticos, denominados spotted, striped, banded y Varadero (Twomey et al., 2013; Twomey et al., 2014; Twomey et al., 2016).

Estos patrones se relacionan con complejos miméticos que involucran principalmente a R. variabilis, R. summersi y R. fantastica. Estudios de las defensas químicas han encontrado además alcaloides tanto en R. imitator como en sus especies comiméticas, apoyando la interpretación de este sistema dentro del contexto del mimetismo mülleriano, aunque la dirección exacta de la evolución mimética puede ser más compleja que una simple relación modelo–imitador (Stuckert et al., 2014).

En el mimetismo mülleriano, organismos defendidos convergen hacia señales de advertencia similares. De esta manera, el aprendizaje de los depredadores puede beneficiar a los participantes del complejo mimético.

En R. imitator, ese proceso parece haber contribuido a generar una impresionante diversidad geográfica de coloración.

Spotted

El patrón denominado spotted está asociado con poblaciones del entorno de Tarapoto y San José. Un estudio histológico reciente sobre la base celular de la coloración de R. imitator, por ejemplo, utilizó individuos procedentes de Tarapoto como representantes de este morfo (Stuckert et al., 2023).

Figura 2. Ranitomeya imitator registrada por el autor en San Martín. Los patrones manchados o reticulados caracterizan poblaciones asociadas al denominado morfo spotted. Fotografía: Ronald R. Mori Pezo, 2011.

Striped

Hacia el valle del Cainarachi y otros sectores aparecen poblaciones predominantemente lineadas, correspondientes al denominado striped morph.

Twomey et al. (2013) documentaron una transición fenotípica entre poblaciones spotted y striped y encontraron una divergencia considerable del patrón y color entre morfos, aunque la estructura genética no reproduce de manera sencilla esas diferencias fenotípicas.

Posteriormente, Twomey et al. (2016) estudiaron las diferentes zonas de transición de la especie y concluyeron que representan distintos grados dentro de un continuo de divergencia y especiación, donde selección, flujo génico, características fenotípicas y aislamiento reproductivo interactúan de manera compleja. 

Banded

El denominado banded morph está estrechamente asociado en la literatura con la región de Sauce y el complejo mimético con Ranitomeya summersi.

Los estudios de R. imitator han utilizado repetidamente individuos de Sauce como representantes de este patrón; incluso los análisis bioacústicos comparativos utilizaron una población de Sauce para caracterizar el canto del morfo banded (Twomey et al., 2015). 

Varadero: cuando imitator cambia nuevamente de apariencia

Uno de los fenotipos más llamativos corresponde al denominado Varadero morph, caracterizado por una combinación muy contrastante de naranja, negro y azul.

Este morfo forma parte del complejo mimético relacionado con Ranitomeya fantastica y ha sido objeto de estudios particularmente importantes sobre aislamiento reproductivo.

Twomey et al. (2014) estudiaron la zona de transición entre poblaciones striped y Varadero y encontraron que la transición fenotípica ocurre en una escala geográfica estrecha. Sus experimentos también encontraron evidencia de apareamiento preferencial entre individuos semejantes en determinados sectores de la transición, sugiriendo que la divergencia mimética puede contribuir al desarrollo de aislamiento reproductivo.

Este resultado convirtió a R. imitator en un modelo particularmente interesante para estudiar una pregunta evolutiva mucho mayor:

¿puede la selección natural sobre el color contribuir finalmente al origen de nuevas especies?

La respuesta que emerge de estos trabajos no es un simple sí o no. Diferentes zonas de contacto de R. imitator muestran distintos grados de divergencia, razón por la cual posteriormente se propuso estudiarlas como un continuo de especiación (Twomey et al., 2016). 

Chazuta y el Huallaga: donde los patrones se mezclan

Las poblaciones de R. imitator no cambian simplemente de un morfo a otro siguiendo fronteras perfectamente definidas.

Twomey et al. (2013) encontraron una zona de transición con fenotipos mixtos, mientras que investigaciones posteriores analizaron diferentes transectos de contacto entre los principales morfos.

Particularmente interesante es la transición entre los fenotipos banded y striped en el corredor del Huallaga.

Esto coincide con algo que he podido observar durante años en campo: en sectores asociados al área de Chazuta y el Huallaga aparecen individuos de R. imitator con una sorprendente diversidad de diseños, incluyendo combinaciones que resultan difíciles de colocar visualmente dentro de uno de los cuatro morfos clásicos.



Figura 6. Variación fenotípica observada en Ranitomeya imitator en el sector del Huallaga, San Martín. Las fotografías ilustran la considerable variación individual que puede encontrarse en áreas próximas a zonas de transición documentadas científicamente. La apariencia externa por sí sola no permite determinar el grado de intercambio genético entre individuos o poblaciones. Fotografías y observaciones de campo: Ronald R. Mori Pezo.

Jeberos y las tierras bajas de Loreto

La distribución aceptada actualmente de R. imitator comprende bosques amazónicos de San Martín y Loreto, y la especie es considerada endémica del Perú (Frost, 2026).

No solo cambia el color: también cambia el canto

La variación geográfica de R. imitator también ha sido estudiada acústicamente.

Twomey, Mayer y Summers (2015) analizaron cantos de individuos pertenecientes a los cuatro grandes morfos. El estudio incluyó poblaciones de Sauce, San José y diferentes sectores de Varadero, entre otras localidades de San Martín y Loreto.

En general, las diferencias acústicas entre morfos fueron relativamente débiles, aunque se encontraron algunas excepciones. Por ejemplo, hubo diferencias en la tasa de pulsos entre los morfos striped y banded. Los autores concluyeron que la variación del canto no corresponde de manera simple a la extraordinaria divergencia del patrón de coloración.

El trabajo proporciona además espectrogramas comparativos de los cuatro morfos, incluyendo ejemplares de Varadero, Sauce y San José. 

Una familia extraordinaria: cuidado biparental

La historia de R. imitator se vuelve todavía más interesante cuando dejamos de mirar sus colores y observamos cómo reproduce.

Brown, Morales y Summers (2010) demostraron que esta especie presenta un sistema excepcional de cuidado biparental asociado con monogamia, relacionando la evolución de este comportamiento con el uso de pequeños cuerpos de agua para el desarrollo larvario.

En este sistema, el cuidado de las crías requiere inversión de ambos progenitores y está asociado a la alimentación de los renacuajos mediante huevos tróficos. La utilización de pequeños depósitos de agua aumenta la necesidad de cuidado parental intensivo, ofreciendo una explicación ecológica para la evolución de este extraordinario sistema social (Brown et al., 2010).

Por eso R. imitator no es científicamente extraordinaria solamente por sus colores.

Es también una especie importante para estudiar:

mimetismo, selección natural, comportamiento reproductivo, cuidado parental, comunicación acústica y procesos tempranos de especiación.

Color que también funciona como advertencia

La extraordinaria coloración de estas ranas no es solamente ornamental.

Los dendrobátidos pueden obtener diferentes alcaloides defensivos a partir de componentes de su dieta, y R. imitator ha sido estudiada específicamente en el contexto de sus defensas químicas y de las especies con las cuales comparte patrones miméticos.

Stuckert et al. (2014) compararon poblaciones de R. imitator y sus comiméticos en Varadero, Pongo de Cainarachi, Tarapoto y Sauce. Encontraron diferencias en los perfiles de alcaloides y, en la mayoría de las poblaciones estudiadas, R. imitator presentó mayor cantidad total de alcaloides que las especies utilizadas para la comparación.

Es un detalle especialmente importante porque demuestra que llamar a R. imitator “imitadora” no significa que sea simplemente una especie indefensa copiando a otra.

Estamos frente a un sistema evolutivo considerablemente más complejo.

La variación que encontramos dentro de las propias poblaciones

Lorioux-Chevalier, Tuanama Valles, Gallusser, Mori Pezo y Chouteau (2023) estudiaron la variación de las señales de advertencia en especies simpátricas de Ranitomeya de San Martín y Loreto. Ronald Mori Pezo participó como coautor, afiliado al Instituto de Investigación Biológica de las Cordilleras Orientales (INIBICO), Tarapoto.

La investigación mostró que tanto la variación de las señales de advertencia como el grado de convergencia mimética pueden cambiar considerablemente entre localidades.

Algunas localidades mostraron alta variabilidad y poca convergencia, mientras que en otras los fenotipos fueron mucho más uniformes y la semejanza mimética elevada. Además, la variación estuvo presente dentro de las localidades y en algunos casos se solapó entre poblaciones, formando patrones más continuos de variación (Lorioux-Chevalier et al., 2023).

Los autores encontraron asimismo que la coloración fue menos variable que otros componentes del patrón, planteando que el color podría tener especial importancia dentro de la señal utilizada frente a depredadores. 

De la experiencia de campo a la investigación científica

Mi relación con estas ranas no comenzó con esta entrada de blog.

Durante años he tenido la oportunidad de observar y documentar dendrobátidos en diferentes sectores de la Amazonía peruana, particularmente en San Martín y Loreto. En el caso de Ranitomeya imitator, mi archivo fotográfico reúne individuos procedentes de diferentes poblaciones y paisajes, incluyendo registros de Tarapoto y sus alrededores, el corredor del Huallaga, Sauce, Pongo de Cainarachi, Chazuta, Jeberos y sectores de Loreto.

Estas observaciones de campo constituyen experiencias personales y no deben interpretarse automáticamente como delimitaciones taxonómicas o poblacionales. Sin embargo, ofrecen una oportunidad extraordinaria para documentar visualmente la variación que investigaciones genéticas, fenotípicas y conductuales vienen estudiando durante décadas.

Parte de esa trayectoria terminó conectándose directamente con la investigación científica.

En 2023 participé como coautor en el trabajo de Lorioux-Chevalier et al. sobre variación de señales de advertencia en Ranitomeya. Además, posteriormente brindé apoyo logístico al proyecto que investigó aislamiento reproductivo y diversificación en ranas miméticas peruanas; dicha contribución, junto con la de otros miembros de INIBICO, está reconocida expresamente en los agradecimientos del artículo publicado en Scientific Reports en 2024.

Esta distinción es importante: en el trabajo de 2023 participé como coautor; en el de 2024 mi contribución aparece reconocida en los agradecimientos por apoyo logístico.

Una especie excepcional para comprender la evolución

Pocas especies permiten conectar tantas historias en un organismo de apenas unos centímetros.

Ranitomeya imitator permite estudiar cómo las señales de advertencia evolucionan, cómo diferentes especies pueden converger visualmente, cómo poblaciones de una misma especie divergen, cómo aparecen zonas de transición, cómo el comportamiento puede contribuir al aislamiento reproductivo y cómo una estrategia reproductiva altamente especializada puede favorecer cuidados parentales extraordinariamente complejos.

Pero para quienes hemos tenido la oportunidad de observar estas ranas en los bosques de San Martín y Loreto existe también una dimensión mucho más sencilla:

cada población puede volver a sorprendernos.

Una rana observada cerca de Tarapoto puede parecer completamente diferente de otra encontrada al otro lado del Huallaga, en el valle del Cainarachi o en los bosques de Loreto.

Y aun así pertenecen a la misma extraordinaria historia evolutiva.

Quizás por eso, casi cuarenta años después de su descripción, el nombre elegido por Schulte continúa pareciendo especialmente acertado:

Ranitomeya imitator.

¿Cómo reconocer a Ranitomeya imitator en campo?

A pesar de su extraordinaria variación de coloración, existen varios caracteres que permiten distinguir Ranitomeya imitator de otras especies semejantes. Los adultos son ranas pequeñas, de menos de 20 mm de longitud rostro-cloaca, con piel dorsal lisa, primer dedo de la mano muy reducido respecto al segundo, discos de los dedos II–IV notablemente expandidos, ausencia de membrana interdigital en los pies y, en muchas poblaciones, una reticulación clara sobre las extremidades y la superficie ventral (Brown et al., 2011).

Sin embargo, muchos de esos caracteres son poco prácticos para alguien que observa una rana viva durante una caminata. En campo existen señales mucho más útiles.

Una de las diferencias clásicas entre R. imitator y R. variabilis se encuentra justamente sobre las narinas.

En R. imitator normalmente aparecen dos manchas negras separadas asociadas a las narinas. El patrón claro que queda entre ellas puede dar visualmente la impresión de que la marca anterior está “partida en dos”, exactamente como tú la describes en campo. En algunos ejemplares estas manchas pueden llegar a fusionarse y formar una figura semejante a una “U”.

En cambio, Ranitomeya variabilis presenta típicamente una sola mancha negra en el extremo del hocico. Brown et al. (2011) utilizan precisamente esta característica para separar ambas especies.

Esto me parece excelente para el blog porque podemos mostrarlo con tus propias fotografías:












El canto: probablemente la herramienta de campo más útil

Brown et al. (2011) describen el canto de R. imitator como un trino fuerte y musical, bastante más audible que los cantos tipo zumbido de varias especies con las que forma complejos miméticos. Los autores señalan incluso que puede escucharse a más de cinco metros de distancia.

En su descripción bioacústica, las notas duran aproximadamente 0.44–1.07 segundos y son emitidas aproximadamente 7–11 veces por minuto

Observación de campo — Ronald R. Mori Pezo: En mi experiencia, el canto constituye una de las formas más rápidas de reconocer R. imitator en campo. Antes de observar al individuo, muchas veces su vocalización permite saber que la especie está presente. El patrón cefálico, especialmente las dos manchas oscuras asociadas a las narinas, constituye después una señal visual muy útil para diferenciarla de R. variabilis.

R. imitator frente a R. variabilis

En los morfos spotted y striped de R. imitator, la semejanza con R. variabilis forma precisamente parte del sistema mimético. Brown et al. (2011) señalan como caracteres particularmente útiles:

  • R. imitator: dos manchas negras asociadas a las narinas.
  • R. variabilis: una sola mancha negra sobre el hocico.
  • El canto de R. imitator es un trino musical relativamente fuerte.
  • El canto de R. variabilis es considerablemente más discreto y tipo zumbido.

R. imitator frente a R. summersi

Aquí el color tampoco basta.

Las poblaciones banded de R. imitator pueden parecerse muchísimo a R. summersi, particularmente alrededor de Sauce y Chazuta. La propia clave de Brown et al. advierte que en este complejo mimético la identificación puede resultar difícil sin datos del canto.

Dos caracteres externos ayudan:

En R. imitator la gran mancha negra de la cabeza suele ser ovoide, mientras que en R. summersi tiende a presentar una forma más pentagonal. Además, R. summersi presenta típicamente un par de manchas negras gulares, que están ausentes en R. imitator



R. imitator frente a R. fantastica

Aquí tenemos que ser más cuidadosos porque existen varios fenotipos de R. fantastica.

El propio Brown et al. (2011) muestra poblaciones donde R. imitator, R. variabilis y R. fantastica son extraordinariamente similares, incluyendo poblaciones de Varadero y Pongo de Cainarachi. En Varadero incluso documentan un gradiente de individuos de R. imitator que se asemejan a diferentes especies comiméticas.

Eso significa que en ese complejo no recomendaría al turista identificar exclusivamente por color.

Aquí adquieren mucho más peso:

canto + localidad general + patrón cefálico + morfología completa.

Ranitomeya imitator frente a Ranitomeya sirensis

Brown et al. (2011) reconoce que particularmente el morph striped de R. imitator puede parecerse morfológicamente a algunos morfos de R. sirensis. Para diferenciarlas, señalan que R. imitator carece de la mancha ventral amarilla y de las marcas claras axilares e inguinales típicas de muchas poblaciones de R. sirensis.

Y además aquí aparece precisamente el problema que tú mencionas: el canto no debe utilizarse aislado de la distribución.

Una fuente especializada no primaria describe incluso el canto de R. sirensis como muy semejante al de R. imitator. Pero para nuestro artículo no usaría esa fuente como evidencia principal. Primero quiero localizar y revisar la literatura bioacústica original de sirensis antes de afirmar formalmente el grado de similitud acústica.

R. sirensis actualmente engloba formas que históricamente fueron llamadas lamasi y biolat, y su distribución es mucho más meridional y extensa que la de R. imitator. Brown et al. documentan material de R. sirensis desde Huánuco, incluyendo Tingo María, además de otras regiones del Perú.

Entonces, ¿cuál sería una identificación profesional?

Claves prácticas para reconocer Ranitomeya imitator

1. Escuchar primero.
El macho produce un trino musical relativamente fuerte, característico de la especie y muy útil para localizarla e identificarla en numerosas poblaciones (Brown et al., 2011).

2. Observar el hocico.
Dos manchas negras asociadas a las narinas son características frecuentes de R. imitator; R. variabilis presenta típicamente una sola mancha negra anterior (Brown et al., 2011).

3. Mirar la cabeza y garganta.
Frente a R. summersi, la mancha cefálica de R. imitator suele ser ovoide y carece del par de manchas gulares negras típicas de summersi (Brown et al., 2011).

4. Revisar vientre, axilas e ingles.
Algunos morfos de R. sirensis pueden parecerse a R. imitator, pero suelen presentar una mancha ventral amarilla o rojiza y marcas claras axilares/inguinales ausentes en R. imitator (Brown et al., 2011).

5. Nunca ignorar la localidad.
Debido al mimetismo y a la enorme variabilidad geográfica, el lugar general donde se observa el individuo constituye información esencial para interpretar los caracteres morfológicos.

6. No confiar únicamente en el color.
Los propios revisores del género advierten que R. imitator no posee un único carácter morfológico diagnóstico que funcione en absolutamente todos sus morfos (Brown et al., 2011). 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Brown, J. L., Twomey, E., Amézquita, A., de Souza, M. B., Caldwell, J. P., Lötters, S., von May, R., Melo-Sampaio, P. R., Mejía-Vargas, D., Pérez-Peña, P., Pepper, M., Poelman, E. H., Sanchez-Rodriguez, M., & Summers, K. (2011). A taxonomic revision of the Neotropical poison frog genus Ranitomeya (Amphibia: Dendrobatidae). Zootaxa, 3083(1), 1–120. https://doi.org/10.11646/zootaxa.3083.1.1 

Brown, J. L., Morales, V., & Summers, K. (2010). A key ecological trait drove the evolution of biparental care and monogamy in an amphibian. The American Naturalist, 175(4), 436–446. https://doi.org/10.1086/650727

Frost, D. R. (2026). Ranitomeya imitator (Schulte, 1986). Amphibian Species of the World: an Online Reference. American Museum of Natural History, New York.

Lorioux-Chevalier, U., Tuanama Valles, M., Gallusser, S., Mori Pezo, R., & Chouteau, M. (2023). Unexpected colour pattern variation in mimetic frogs: implication for the diversification of warning signals in the genus Ranitomeya. Royal Society Open Science, 10, 230354. https://doi.org/10.1098/rsos.230354

Stuckert, A. M. M., Saporito, R. A., Venegas, P. J., & Summers, K. (2014). Alkaloid defenses of co-mimics in a putative Müllerian mimetic radiation. BMC Evolutionary Biology, 14, 76. https://doi.org/10.1186/1471-2148-14-76

Twomey, E., Yeager, J., Brown, J. L., Morales, V., Cummings, M., & Summers, K. (2013). Phenotypic and genetic divergence among poison frog populations in a mimetic radiation. PLoS ONE, 8(2), e55443. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0055443

Twomey, E., Vestergaard, J. S., & Summers, K. (2014). Reproductive isolation related to mimetic divergence in the poison frog Ranitomeya imitator. Nature Communications, 5, 4749. https://doi.org/10.1038/ncomms5749

Twomey, E., Mayer, M., & Summers, K. (2015). Intraspecific call variation in the mimic poison frog Ranitomeya imitator. Herpetologica, 71(4), 252–259. https://doi.org/10.1655/HERPETOLOGICA-D-15-00004

Twomey, E., Vestergaard, J. S., Venegas, P. J., & Summers, K. (2016). Mimetic divergence and the speciation continuum in the mimic poison frog Ranitomeya imitator. The American Naturalist, 187(2), 205–224. https://doi.org/10.1086/684439

Lorioux-Chevalier et al. (2024). The importance of reproductive isolation in driving diversification and speciation within Peruvian mimetic poison frogs (Dendrobatidae). Scientific Reports

lunes, 31 de agosto de 2026

Anfibios emblemáticos de Tarapoto y alrededores: guía visual para identificación en campo

Ranas dardo y otros anuros que forman parte de la extraordinaria diversidad de los bosques de San Martín

Por Ronald R. Mori Pezo
Ingeniero Ambiental | Especialista en Biodiversidad Amazónica

Tarapoto es conocido por sus paisajes, cataratas y bosques tropicales, pero existe otra característica que merece mucha más atención: la extraordinaria diversidad de anfibios que puede encontrarse en la ciudad y en los bosques de sus alrededores.

La proximidad de Tarapoto a la Cordillera Escalera y a diferentes ambientes amazónicos permite encontrar, en distancias relativamente cortas, especies pertenecientes a distintos linajes de anuros. Entre ellas destacan varias ranas dardo de los géneros Ranitomeya y Ameerega, pero también Allobates, Hyloxalus, Atelopus, Rhinella, Oreobates y numerosas especies del diverso género Pristimantis.

Algunas poseen colores extraordinarios. Otras parecen desaparecer entre las hojas secas del suelo del bosque. Algunas pueden escucharse con facilidad, pero son sorprendentemente difíciles de localizar. Y otras pueden pasar completamente inadvertidas para quien no conoce su comportamiento y los microhábitats donde buscarlas.

Precisamente por ello preparé “Anfibios emblemáticos de Tarapoto y alrededores – Guía visual rápida para identificación en campo”, una herramienta sencilla concebida para facilitar un primer reconocimiento de algunas de las especies que pueden encontrarse durante recorridos de observación de naturaleza en esta zona de San Martín.

UNA GUÍA VISUAL, NO UNA ENCICLOPEDIA

La intención de esta publicación es deliberadamente sencilla.

No pretende sustituir una clave taxonómica especializada ni explicar detalladamente la ecología de cada especie. Su objetivo principal es permitir que naturalistas, estudiantes, visitantes, fotógrafos o personas que comienzan a interesarse por la herpetología puedan comparar rápidamente un anfibio observado en campo con fotografías de referencia.

Por ello he priorizado:

fotografía + nombre científico + reconocimiento visual.

Esta simplicidad es intencional.

Identificar visualmente una especie constituye solamente una parte del trabajo herpetológico. Comprender dónde buscarla, cuándo detectarla, qué microhábitat utiliza, cuándo vocaliza, cómo se comporta, cómo varía entre localidades y qué condiciones ambientales favorecen su actividad requiere conocimiento ecológico y experiencia acumulada en campo. 

TARAPOTO: UNA LOCALIDAD ESPECIAL PARA EL ESTUDIO DE RANAS DARDO

La importancia herpetológica de Tarapoto no es solamente una apreciación personal.

La propia literatura taxonómica demuestra que diferentes especies de ranas presentes actualmente en la región están estrechamente vinculadas con Tarapoto y la carretera Tarapoto–Yurimaguas.

Por ejemplo, la localidad tipo de Ranitomeya imitator corresponde al km 33 de la carretera Tarapoto–Yurimaguas, mientras que la localidad tipo restringida de Ranitomeya variabilis corresponde al km 27 de esa misma carretera. La localidad tipo de Ameerega altamazonica se encuentra apenas 3,5 km al norte de Tarapoto, en el drenaje del río Shilcayo. Asimismo, Ameerega cainarachi fue descrita a partir de material procedente del valle alto del río Cainarachi, también asociado a la carretera Tarapoto–Yurimaguas. Incluso Hyloxalus azureiventris tiene su localidad tipo en el km 26 de esta carretera. Estos antecedentes convierten al entorno de Tarapoto en un espacio particularmente relevante para comprender la diversidad de dendrobatoideos del nororiente peruano (Frost, 2026).

Otro caso especialmente interesante es Allobates ornatus. Su localidad tipo es directamente Tarapoto, San Martín, y actualmente se considera conocida de las proximidades de dicha localidad. A diferencia de las Ranitomeya y Ameerega, esta especie pertenece a la familia Aromobatidae, lo que recuerda por qué esta publicación fue denominada “Anfibios emblemáticos” y no simplemente “ranas dardo”. 

RANITOMEYA: COLOR, MIMETISMO Y VARIACIÓN GEOGRÁFICA

Uno de los grupos que más llama la atención de quienes visitan San Martín en busca de anfibios es Ranitomeya.

Su pequeño tamaño contrasta con la extraordinaria diversidad de colores y patrones que presentan sus poblaciones.

En la guía incluí fotografías correspondientes a Ranitomeya imitator, Ranitomeya variabilis, Ranitomeya summersi y Ranitomeya fantastica.

Pero reconocer una fotografía es solamente el comienzo.

Una de las características fascinantes de estas ranas es que determinados patrones cambian geográficamente. En Ranitomeya, la coloración de advertencia y los procesos de mimetismo pueden presentar una importante variación entre poblaciones.

Tuve la oportunidad de participar directamente en investigaciones sobre este fenómeno. En 2023 fui coautor, junto con Ugo Lorioux-Chevalier, Mario Tuanama Valles, Stephanie Gallusser y Mathieu Chouteau, del trabajo:

“Unexpected colour pattern variation in mimetic frogs: implication for the diversification of warning signals in the genus Ranitomeya, publicado en Royal Society Open Science.

El estudio encontró que tanto la variabilidad de las señales de advertencia como el grado de convergencia mimética pueden cambiar considerablemente entre localidades: existen poblaciones con elevada variación y poca convergencia, mientras que en otras el fenotipo puede ser mucho más uniforme y el mimetismo muy marcado (Lorioux-Chevalier et al., 2023).

Este tipo de fenómenos explica por qué identificar una rana únicamente por sus colores, sin considerar su procedencia geográfica, puede conducir a errores.

Y también explica por qué San Martín constituye un escenario extraordinario para estudiar evolución, mimetismo y diversificación.

AMEEREGA Y UNA TAXONOMÍA QUE TODAVÍA SIGUE CAMBIANDO

Otro grupo protagonista en los bosques de San Martín es Ameerega.

En la guía aparecen representantes identificados como Ameerega trivittata, A. altamazonica, A. cainarachi y material que, por prudencia, he mantenido como Ameerega cf. bassleri.

Esta precaución es especialmente pertinente en 2026.

Una revisión reciente del grupo Ameerega bassleri demostró que su historia taxonómica era más compleja de lo que se reconocía anteriormente y describió una nueva especie:

Ameerega kuriinti

La especie fue descrita en 2026 por Geralds, Twomey, Deutsch, Chávez y Brown, con localidad tipo en el km 21,8 de la carretera Tarapoto–Yurimaguas, en el valle del Cainarachi. La revisión reconoce su presencia en sectores de la Cordillera Escalera y otras zonas de San Martín (Geralds et al., 2026).

Esto resulta particularmente interesante porque demuestra que incluso en una zona recorrida durante décadas por investigadores todavía existen preguntas taxonómicas por resolver.

Por esa razón, cuando una identificación no puede establecerse responsablemente únicamente a partir de una fotografía o cuando existe una revisión reciente que modifica los límites conocidos de las especies, considero preferible utilizar expresiones prudentes como cf. antes que presentar una determinación como definitiva.

UN REGISTRO DE CAMPO QUE TERMINÓ CONVIRTIÉNDOSE EN PUBLICACIÓN

Mi relación con estas ranas no se limita a observarlas o fotografiarlas.

El 5 de febrero de 2025, durante un recorrido nocturno en la carretera Tarapoto–Yurimaguas, documenté un individuo entonces identificado como Ameerega bassleri que presentaba una lesión con larvas de dípteros en la región dorsolateral.

La observación posteriormente dio origen, junto con Pedro Mendoza-Tamani y Humberto Marcial Apagüeño-Vasquez, al artículo:

“Reporte de miasis en Ameerega bassleri (Anura: Dendrobatidae) en la región San Martín, Perú”

publicado en 2025 en la Revista de Veterinaria y Zootecnia Amazónica (Mori-Pezo et al., 2025). El reporte documentó una condición poco conocida en anuros neotropicales y resaltó la importancia de observar y registrar también aspectos relacionados con la salud de las poblaciones silvestres.

Hay además un aspecto interesante que muestra cómo funciona la ciencia: la publicación utilizó la identificación taxonómica disponible en ese momento. La revisión del grupo A. bassleri publicada posteriormente en 2026 hace pertinente reevaluar geográficamente algunos registros históricos de este complejo. Eso no invalida la observación original; evidencia simplemente que la taxonomía es dinámica y cambia conforme aparecen nuevas evidencias.

ATELOPUS PULCHER: ALGO DIFERENTE ENTRE TANTAS RANAS DARDO

Una de las especies que decidí mantener en esta guía es Atelopus pulcher.

No pertenece a Dendrobatidae.

Es un miembro de Bufonidae, la familia de los sapos, pero su apariencia, interés biológico y atractivo para quienes realizan observación especializada de anfibios justifican plenamente su inclusión.

Los Atelopus constituyen además uno de los grupos de anfibios neotropicales que mayor interés han despertado en conservación.

Por ello, para alguien que viaja específicamente interesado en herpetología, encontrar un Atelopus puede convertirse fácilmente en uno de los momentos más memorables de una salida de campo.

Y NO TODO LO INTERESANTE ES COLORIDO

Una guía dedicada únicamente a las especies más llamativas dejaría afuera una parte fundamental de la experiencia real de caminar por un bosque amazónico.

Por ello incorporé también una segunda sección:

OTROS ANUROS FRECUENTES EN RECORRIDOS DE CAMPO

En ella aparecen representantes de Rhinella, Oreobates y Pristimantis.

Oreobates quixensis, por ejemplo, es una especie ampliamente distribuida en la cuenca alta amazónica de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Brasil, y constituye un buen ejemplo de los anuros terrestres que pueden encontrarse entre la hojarasca y otros ambientes del suelo del bosque (Frost, 2026).

En el caso de Pristimantis he preferido mantener algunas fotografías solamente como Pristimantis sp. cuando no existe suficiente evidencia para sostener responsablemente una identificación específica.

Esto también forma parte de una buena práctica científica:

no identificar más allá de lo que permite la evidencia disponible.

EL PARTICULAR CASO DE RHINELLA MARGARITIFERA

La forma que tradicionalmente reconocemos en campo dentro del conjunto Rhinella margaritifera merece también cierta precaución.

El grupo R. margaritifera es taxonómicamente complejo y diferentes investigaciones han revelado una considerable diversidad críptica. La morfología externa puede resultar insuficiente para resolver algunos de sus linajes, y se han documentado incluso linajes candidatos todavía no descritos en sectores de la Amazonía peruana y San Martín (Moravec et al., 2014).

Por esa razón, futuras versiones de esta lámina podrán incorporar ajustes conforme avance el conocimiento taxonómico disponible.

Esto es precisamente lo que convierte a una guía de campo en una herramienta viva y no en un documento inmutable.

HYLOXALUS AZUREIVENTRIS: UNA OBSERVACIÓN PARTICULARMENTE ESPECIAL

Dentro de mi archivo fotográfico existe una especie que merece una mención especial:

Hyloxalus azureiventris

En mi experiencia personal de campo alrededor de Tarapoto ha sido una especie de detección poco frecuente, razón por la que la guía contiene solamente una fotografía documentada de ella. Esto debe interpretarse como una observación personal de frecuencia de encuentro y no como una categoría formal de abundancia poblacional.

Resulta además particularmente interesante que su localidad tipo se encuentre en el km 26 de la carretera Tarapoto–Yurimaguas, aproximadamente a 700 m de altitud (Kneller & Henle, 1985; Frost, 2026).

Para mí, estas observaciones poco frecuentes son precisamente las que recuerdan que incluso después de años caminando por los mismos bosques siempre existe la posibilidad de encontrar algo que no vemos todos los días.

UNA HISTORIA QUE COMENZÓ HACE MÁS DE QUINCE AÑOS

Esta guía tampoco aparece de manera aislada.

Mi vinculación documentada con la biodiversidad de Tarapoto se remonta al menos a 2009, cuando participé como autor en la publicación “Una visita al Centro de Capacitación y Reproducción de la Biodiversidad Amazónica – Pukalluichu en Tarapoto, Perú”, vinculada a URKU Estudios Amazónicos.

El documento describía el trabajo desarrollado en el Centro Pukalluichu, ubicado en la microcuenca de la quebrada Shilcayo y próximo a la zona de amortiguamiento de la Cordillera Escalera, en un periodo temprano de mi formación y trabajo con biodiversidad amazónica.

Desde aquellos primeros años, mi trabajo se fue concentrando progresivamente en fauna amazónica, especialmente en anfibios —con particular interés en dendrobátidos— y Lepidoptera, pasando por crianza y manejo ex situ, observaciones de campo, identificación, colaboración con investigadores, monitoreo de biodiversidad y posteriormente participación directa en publicaciones científicas.

Años después, esa trayectoria me permitió participar en proyectos internacionales como RANAPOSA, centrado precisamente en diversificación, mimetismo y evolución de ranas del género Ranitomeya, además de investigaciones científicas donde mi participación ha sido reconocida como autor, coautor o colaborador según la naturaleza de cada trabajo.

Para mí, esta pequeña guía visual representa también parte de esa historia.

UNA COSA ES RECONOCER UNA RANA; OTRA ES COMPRENDERLA

Una fotografía puede decirnos:

“esta rana se parece a Ranitomeya imitator”.

Pero el trabajo de campo comienza realmente después.

¿En qué ambiente debería encontrarse?

¿A qué hora aumenta su actividad?

¿Dónde vocaliza?

¿Qué microhábitat utiliza para reproducirse?

¿Por qué una población tiene un patrón diferente de otra?

¿Por qué una especie aparentemente abundante puede desaparecer de nuestra vista después de pocos metros?

¿Qué organismos interactúan con ella?

¿Qué información puede aportar su comportamiento?

Esas preguntas convierten la observación de fauna en interpretación de biodiversidad.

Y son también la razón por la que el herpetoturismo especializado puede ofrecer algo muy diferente de una caminata convencional por el bosque.

PRÓXIMA ETAPA: IDENTIFICACIÓN ACÚSTICA

Los anfibios no solamente se identifican visualmente.

Muchas veces sabemos que una especie está presente antes de verla, simplemente porque la escuchamos.

Por ello, una siguiente etapa de este proyecto incorporará progresivamente registros acústicos de especies mediante códigos QR, de manera que el usuario pueda complementar la identificación fotográfica con cantos de referencia.

Los registros estarán destinados principalmente a educación e identificación acústica. Cualquier utilización de playback en campo debe realizarse responsablemente y con mínima perturbación sobre los animales.

La intención es que la guía evolucione hacia una herramienta sencilla que combine:

IMAGEN + IDENTIFICACIÓN + SONIDO

sin perder la facilidad de uso que motivó su creación.

DESCARGA LA GUÍA

ANFIBIOS EMBLEMÁTICOS DE TARAPOTO Y ALREDEDORES

Guía visual rápida para identificación en campo

Autor, identificación y fotografías:
Ronald R. Mori Pezo

Tarapoto – San Martín – Perú
2026

La guía continuará actualizándose conforme se incorporen nuevos registros fotográficos, acústicos y revisiones taxonómicas.

Descargar la guía: Aquí

SOBRE EL AUTOR

Ronald R. Mori Pezo es Ingeniero Ambiental y especialista en biodiversidad amazónica, con más de 15 años de experiencia vinculada al trabajo de campo, manejo de fauna, monitoreo biológico, herpetología y Lepidoptera.

Su trayectoria comenzó tempranamente vinculada a iniciativas de conservación y manejo de biodiversidad amazónica en Tarapoto y posteriormente incluyó colaboración con investigadores e instituciones nacionales e internacionales.

Ha participado como autor y coautor en publicaciones científicas relacionadas con biodiversidad, entre ellas investigaciones sobre variación y mimetismo en ranas del género Ranitomeya y registros sobre anfibios de San Martín. También ha colaborado en diferentes investigaciones donde su participación de campo ha sido reconocida formalmente.

Actualmente desarrolla actividades relacionadas con investigación de biodiversidad, documentación de fauna, monitoreo biológico, educación ambiental y turismo especializado de naturaleza en la Amazonía peruana.

REFERENCIAS

Frost, D. R. (2026). Amphibian Species of the World: an Online Reference. Version 6.2. American Museum of Natural History, New York.
Consulta taxonómica: Amphibian Species of the World.

Geralds, B., Twomey, E., Deutsch, M. S., Chávez, G., & Brown, J. L. (2026). Further complicated histories: a revision of the Ameerega bassleri species group (Anura: Dendrobatidae) and a new species from the Cordillera Escalera of Peru. Zootaxa, 5759(3), 295–320. https://doi.org/10.11646/zootaxa.5759.3.4

Gonzales F., H., Mori P., R., Pinedo R., R., Tapullima S., M., Tapullima A., E., & Tapullima A., A. (2009). Una visita al Centro de Capacitación y Reproducción de la Biodiversidad Amazónica – Pukalluichu en Tarapoto, Perú. Sistemas Agroecológicos y Modelos Biomatemáticos, 2(2).

Kneller, M., & Henle, K. (1985). A new species of poison frog, Phyllobates azureiventris, from Peru. Salamandra, 21, 62–68. [Actualmente Hyloxalus azureiventris].

Lorioux-Chevalier, U., Tuanama Valles, M., Gallusser, S., Mori Pezo, R., & Chouteau, M. (2023). Unexpected colour pattern variation in mimetic frogs: implication for the diversification of warning signals in the genus Ranitomeya. Royal Society Open Science, 10, 230354. https://doi.org/10.1098/rsos.230354

Morales, V. R. (2002 [“2000”]). Sistemática y biogeografía del grupo trilineatus (Amphibia, Anura, Dendrobatidae, Colostethus), con descripción de once nuevas especies. Publicaciones de la Asociación Amigos de Doñana, 13, 1–59.

Moravec, J., Lehr, E., Cusi, J. C., Córdova, J. H., & Gvoždík, V. (2014). A new species of the Rhinella margaritifera species group (Anura, Bufonidae) from the montane forest of the Selva Central, Peru. ZooKeys, 371, 35–56. https://doi.org/10.3897/zookeys.371.6580

Mori-Pezo, R. R., Mendoza-Tamani, P., & Apagüeño-Vasquez, H. M. (2025). Reporte de miasis en Ameerega bassleri (Anura: Dendrobatidae) en la región San Martín, Perú. Revista de Veterinaria y Zootecnia Amazónica, 5(2), e1170. https://doi.org/10.51252/revza.v5i2.1170

RANAS DARDO DEL PERÚ: COLOR, VENENO, EVOLUCIÓN Y LOS SECRETOS DE LOS DENDROBÁTIDOS AMAZÓNICOS

Pequeñas ranas que esconden extraordinarias historias de evolución, comportamiento y supervivencia en los bosques tropicales

Por Ronald R. Mori Pezo
Ingeniero Ambiental | Especialista en Biodiversidad Amazónica

MUCHO MÁS QUE “RANAS VENENOSAS”

Entre la extraordinaria diversidad de anfibios que habitan los bosques tropicales de América, pocas ranas despiertan tanta curiosidad como las llamadas ranas dardo, pertenecientes a la familia Dendrobatidae.

Su pequeño tamaño contrasta con algunas de las características que las han convertido en organismos fascinantes para la ciencia: coloraciones conspicuas, defensas químicas, complejos comportamientos reproductivos, cuidado parental, especialización ecológica y una sorprendente diversidad de patrones entre especies e incluso entre poblaciones.

Para muchas personas, la primera característica que viene a la mente al observarlas es su toxicidad. Sin embargo, reducir los dendrobátidos simplemente a “ranas venenosas” significa dejar de lado buena parte de lo que hace extraordinario a este grupo.

Su biología permite explorar preguntas fundamentales sobre evolución, selección natural, alimentación, comunicación visual, comportamiento reproductivo y conservación.

Para mí representan además un grupo especialmente significativo, pues los dendrobátidos han formado parte de mi experiencia con anfibios amazónicos y de investigaciones científicas en las que he participado.

¿POR QUÉ ALGUNAS RANAS DARDO TIENEN COLORES TAN LLAMATIVOS?

Amarillo, naranja, rojo, azul, verde y negro pueden combinarse formando algunos de los patrones más espectaculares encontrados entre los anfibios.

Pero estos colores no existen simplemente para hacerlas atractivas.

En numerosas especies, la coloración conspicua forma parte de un sistema conocido como aposematismo: una señal visual mediante la cual un organismo advierte a posibles depredadores sobre determinadas defensas que hacen poco conveniente atacarlo.

Las ranas venenosas neotropicales constituyen uno de los modelos clásicos para estudiar este fenómeno. Investigaciones evolutivas han encontrado una asociación entre coloración conspicua, defensas químicas y especialización alimentaria en diferentes linajes de dendrobátidos (Santos et al., 2003).

Sin embargo, la historia es bastante más compleja que pensar simplemente:

“más color = más veneno”.

La evolución ha producido una extraordinaria diversidad de señales.

Y aquí aparece uno de los fenómenos que más me interesan personalmente.

CUANDO DOS ESPECIES DIFERENTES TERMINAN PARECIÉNDOSE

En determinados lugares, diferentes especies tóxicas pueden presentar patrones de coloración semejantes.

Este fenómeno puede estar relacionado con el mimetismo mülleriano, donde especies defendidas comparten señales de advertencia similares, facilitando el aprendizaje de los depredadores.

Pero ¿qué ocurre cuando esa semejanza no es perfecta?

En 2023 participé como coautor en una investigación publicada en Royal Society Open Science que estudió precisamente la variación de patrones de color en ranas del género Ranitomeya.

La investigación encontró algo fascinante: la señal de advertencia y el grado de convergencia mimética podían variar considerablemente entre localidades. En algunas existía alta variabilidad y poca semejanza mimética; en otras, el fenotipo era mucho más uniforme y la convergencia entre especies resultaba considerablemente mayor (Lorioux-Chevalier et al., 2023).

Estos resultados muestran que incluso sistemas que a primera vista parecen perfectamente organizados pueden contener una importante variación natural.

Y esa variación es precisamente una de las materias primas de la evolución.

Investigación relacionada

Lorioux-Chevalier, U., Tuanama Valles, M., Gallusser, S., Mori Pezo, R. & Chouteau, M. (2023). Unexpected colour pattern variation in mimetic frogs: implication for the diversification of warning signals in the genus Ranitomeya. Royal Society Open Science, 10, 230354.

¿DE DÓNDE OBTIENEN SU VENENO?

Aquí encontramos una de las características más sorprendentes de las ranas dardo.

En numerosas especies químicamente defendidas, una parte fundamental de sus alcaloides defensivos no es simplemente producida desde cero por la rana, sino adquirida a través de la alimentación y posteriormente secuestrada.

Diversas investigaciones han relacionado estas defensas con el consumo de pequeños artrópodos, particularmente ciertos grupos de hormigas y ácaros. Estudios experimentales y comparativos han contribuido a demostrar la estrecha relación entre especialización alimentaria y adquisición de defensas químicas en los dendrobátidos (Santos et al., 2003; Moskowitz et al., 2022).

Esto permite comprender una observación muy interesante:

una rana dardo mantenida en cautividad no necesariamente conserva la misma composición de alcaloides que un individuo que vive y se alimenta en su ambiente natural.

La disponibilidad de determinadas presas forma parte de la compleja relación entre la rana y su ecosistema.

Por eso, cuando conservamos una especie no estamos protegiendo únicamente al animal.

También debemos conservar el bosque, el microhábitat, las presas y las interacciones ecológicas que hacen posible su existencia.

UNA RANA, UNA HORMIGA Y TODO UN BOSQUE CONECTADO

Este aspecto es particularmente interesante desde una perspectiva ecológica.

Una rana dardo puede depender de determinadas características de humedad, cobertura vegetal y microhábitat para sobrevivir. Sus presas dependen, a su vez, de otros componentes del ecosistema.

El bosque funciona como una enorme red de interacciones.

Por eso la desaparición o modificación de determinados componentes puede producir consecuencias que no siempre son evidentes a primera vista.

Estudiar dendrobátidos significa, en cierto modo, estudiar también las relaciones ecológicas del bosque que los rodea.

PADRES EXTRAORDINARIOS: EL CUIDADO PARENTAL EN LAS RANAS DARDO

Otra característica fascinante de los dendrobátidos es la diversidad de comportamientos asociados a su reproducción.

El cuidado parental está ampliamente extendido entre las ranas venenosas neotropicales y puede involucrar cuidado realizado por el macho, por la hembra o por ambos progenitores, dependiendo de la especie (Weygoldt, 1987; Summers & Tumulty, 2014).

Una de las conductas más conocidas ocurre después de la eclosión.

En distintas especies, el adulto puede transportar uno o varios renacuajos sobre su espalda hasta pequeños cuerpos de agua donde continuarán su desarrollo.

Y algunas estrategias son todavía más especializadas.

La evolución del cuidado parental en este grupo incluye desde atención de las puestas y transporte de renacuajos hasta sistemas en los que existe alimentación parental de las larvas.

Para animales tan pequeños, sus estrategias reproductivas pueden ser extraordinariamente complejas.

DENDROBÁTIDOS COMO MODELOS PARA COMPRENDER LA EVOLUCIÓN

Esta combinación de características explica por qué las ranas dardo han sido utilizadas en investigaciones sobre numerosos procesos biológicos.

Su estudio permite investigar preguntas relacionadas con:

aposematismo | mimetismo | selección natural | evolución de la coloración | defensas químicas | especialización alimentaria | comportamiento reproductivo | cuidado parental | variación geográfica.

Las investigaciones filogenéticas han mostrado, además, que la asociación entre aposematismo, toxicidad y especialización alimentaria tiene una historia evolutiva compleja y que algunas de estas características surgieron repetidamente durante la evolución del grupo.

Es decir, los colores que observamos hoy son el resultado visible de millones de años de interacciones entre organismos, depredadores, alimentación y ambiente.

UN HALLAZGO EN AMEEREGA BASSLERI

Durante una observación realizada el 5 de febrero de 2025, registramos un individuo adulto de Ameerega bassleri en la región San Martín que presentaba una lesión en la región dorsolateral.

Al observarla con mayor detalle podían apreciarse larvas de díptero incrustadas en la lesión.

El caso correspondía a una miasis, una condición producida por larvas de moscas que utilizan tejidos o cavidades de un hospedero durante parte de su desarrollo.

El hallazgo resultó particularmente interesante porque esta condición estaba poco documentada en anuros neotropicales y no había sido reportada previamente para Ameerega bassleri. Las larvas observadas fueron consideradas probablemente pertenecientes a Sarcophagidae.

La observación terminó convirtiéndose en una publicación científica de la cual fui primer autor:

Mori-Pezo, R. R., Mendoza-Tamani, P. & Apagüeño-Vasquez, H. M. (2025). Reporte de miasis en Ameerega bassleri (Anura: Dendrobatidae) en la región San Martín, Perú. Revista de Veterinaria y Zootecnia Amazónica, 5(2), e1170.

Más allá de documentar una condición inusual, el registro pone sobre la mesa otra dimensión importante del estudio de los anfibios:

la salud de las poblaciones silvestres.

Parásitos, enfermedades emergentes y cambios ambientales pueden interactuar de maneras que todavía conocemos insuficientemente.

Por ello, las observaciones de historia natural siguen teniendo un enorme valor científico.

Una salida nocturna, una fotografía y una observación cuidadosamente documentada pueden convertirse en información nueva para la ciencia.

¿POR QUÉ DEBEMOS CONSERVAR LAS RANAS DARDO?

Conservar un dendrobátido significa mucho más que proteger una pequeña rana colorida.

Significa conservar el ecosistema que permite que exista.

Los anfibios dependen estrechamente de determinadas condiciones ambientales y pueden verse afectados por cambios en sus hábitats, contaminación, enfermedades, modificación del bosque y otras presiones.

En especies con distribuciones geográficas restringidas, las alteraciones locales pueden adquirir todavía mayor importancia.

Por eso necesitamos conocer:

qué especies existen, dónde están, qué ambientes utilizan y cómo cambian sus poblaciones a través del tiempo.

Los inventarios biológicos, registros de historia natural y programas de monitoreo constituyen herramientas importantes para generar esta información.

LA IMPORTANCIA DE DOCUMENTAR LO QUE OBSERVAMOS

Durante años de trabajo relacionado con la biodiversidad amazónica he aprendido que ninguna observación debería considerarse automáticamente insignificante.

Una coloración diferente.

Un comportamiento reproductivo.

Una interacción entre especies.

Una lesión inusual.

Una nueva localidad.

Un cambio en la abundancia.

Cada registro, cuando está correctamente documentado, puede aportar una pieza más al conocimiento de una especie.

El caso de Ameerega bassleri es un buen ejemplo: una observación de campo terminó documentando una interacción parasitaria que no había sido reportada previamente para la especie.

La biodiversidad amazónica todavía guarda innumerables historias esperando ser observadas.

ESTE ES SOLO EL COMIENZO

Con esta publicación inicio una serie dedicada a las ranas dardo y otros anfibios de la Amazonía peruana.

En próximas entregas profundizaremos en temas como:

las especies de ranas dardo de San Martín, el origen de sus alcaloides, Ranitomeya y el mimetismo, reproducción y cuidado parental, historia natural de Ameerega, conservación de anfibios y observación responsable mediante herpetoturismo.

Mi objetivo será compartir información científica de manera comprensible, combinando literatura especializada, investigaciones publicadas y experiencias obtenidas durante el trabajo de campo.

Porque conocer nuestra biodiversidad es también una forma de aprender a conservarla.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Lorioux-Chevalier, U., Tuanama Valles, M., Gallusser, S., Mori Pezo, R., & Chouteau, M. (2023). Unexpected colour pattern variation in mimetic frogs: implication for the diversification of warning signals in the genus Ranitomeya. Royal Society Open Science, 10, 230354. DOI: 10.1098/rsos.230354.

Mori-Pezo, R. R., Mendoza-Tamani, P., & Apagüeño-Vasquez, H. M. (2025). Reporte de miasis en Ameerega bassleri (Anura: Dendrobatidae) en la región San Martín, Perú. Revista de Veterinaria y Zootecnia Amazónica, 5(2), e1170. DOI: 10.51252/revza.v5i2.1170.

Moskowitz, N. A., D'Agui, R., Alvarez-Buylla, A., Fiocca, K., & O'Connell, L. A. (2022). Poison frog dietary preference depends on prey type and alkaloid load. PLOS ONE, 17, e0276331. DOI: 10.1371/journal.pone.0276331.

Santos, J. C., Coloma, L. A., & Cannatella, D. C. (2003). Multiple, recurring origins of aposematism and diet specialization in poison frogs. Proceedings of the National Academy of Sciences, 100, 12792–12797.

Summers, K., & Tumulty, J. (2014). Parental care, sexual selection, and mating systems in Neotropical poison frogs. En R. H. Macedo & G. Machado (Eds.), Sexual Selection: Perspectives and Models from the Neotropics (pp. 289–320). Academic Press.

Weygoldt, P. (1987). Evolution of parental care in dart poison frogs (Amphibia: Anura: Dendrobatidae). Journal of Zoological Systematics and Evolutionary Research, 25, 51–67. DOI: 10.1111/j.1439-0469.1987.tb00913.x.

SERVICIO ESPECIALIZADO DE EVALUACIÓN DE BIODIVERSIDAD Y POTENCIAL PARA TURISMO DE NATURALEZA


Evaluación de recursos de biodiversidad para el desarrollo de experiencias de observación de fauna, fotografía, interpretación ambiental y turismo especializado

Ronald R. Mori Pezo
Ingeniero Ambiental | Especialista en Biodiversidad Amazónica

¿TIENES UN BOSQUE, PREDIO O ÁREA NATURAL Y QUIERES CONOCER SU POTENCIAL PARA EL TURISMO DE NATURALEZA?

La Amazonía alberga una extraordinaria diversidad de especies, paisajes y ecosistemas. Sin embargo, contar con un bosque o una gran diversidad de fauna no significa automáticamente que un lugar esté preparado para desarrollar actividades de turismo de naturaleza.

El primer paso es conocer qué biodiversidad existe, dónde puede observarse y qué características del territorio podrían resultar de interés para diferentes tipos de visitantes.

Este servicio busca identificar y documentar los principales elementos de biodiversidad presentes en un área y analizar preliminarmente su potencial para el desarrollo responsable de experiencias relacionadas con la observación de fauna, fotografía de naturaleza, interpretación ambiental, educación y turismo especializado.

La evaluación se adapta a las características del territorio, los objetivos del propietario, comunidad, organización o emprendimiento y al tipo de experiencia que se desea explorar.

¿QUÉ PUEDE EVALUARSE?

La evaluación puede considerar diferentes componentes de la biodiversidad y del territorio con potencial para convertirse en recursos de interpretación y observación de naturaleza.

🐸 Herpetofauna y herpetoturismo

Los anfibios y reptiles representan uno de los grupos más diversos y atractivos de los ecosistemas tropicales.

La presencia de ranas, dendrobátidos, serpientes, lagartijas y otros reptiles puede constituir un importante recurso para desarrollar experiencias especializadas de observación de herpetofauna, fotografía de naturaleza y herpetoturismo.

La evaluación puede identificar especies presentes, ambientes donde pueden observarse, sectores de interés y posibilidades para desarrollar recorridos interpretativos, siempre considerando criterios de conservación y evitando perturbaciones innecesarias a la fauna.

🦋 Mariposas y observación de Lepidoptera

Las mariposas constituyen uno de los grupos de fauna más atractivos para actividades de observación, fotografía, educación ambiental e interpretación de la biodiversidad.

La evaluación puede documentar especies presentes, sectores con mayor actividad, plantas y recursos asociados, ambientes favorables y otros elementos que permitan identificar oportunidades para desarrollar experiencias relacionadas con observación de mariposas y fotografía de naturaleza.

Dependiendo de las características del lugar, esta información también puede contribuir posteriormente al diseño de jardines para mariposas, espacios interpretativos u otras iniciativas vinculadas a su conservación y observación.










🦜 Observación de aves

La avifauna constituye uno de los principales recursos utilizados internacionalmente por el turismo de naturaleza.

Durante la evaluación pueden identificarse especies y sectores del territorio que presenten condiciones favorables para actividades de observación y fotografía de aves.

Cuando el nivel de especialización del proyecto lo requiera, este componente podrá desarrollarse conjuntamente con especialistas en avifauna.




📷 Fotografía de naturaleza

No todos los visitantes buscan únicamente registrar una gran cantidad de especies.

Determinados animales, paisajes, quebradas, bosques, árboles, plantas, miradores y otros elementos naturales pueden presentar condiciones particularmente interesantes para fotografía.

Por ello, la evaluación también puede identificar puntos y oportunidades fotográficas que posteriormente puedan integrarse a recorridos o experiencias de naturaleza.



🌿 Interpretación ambiental y educación

La biodiversidad también puede convertirse en una herramienta para comunicar el valor ecológico de un territorio.

Especies representativas, relaciones entre plantas y animales, ciclos naturales, ecosistemas particulares y características del paisaje pueden utilizarse para desarrollar contenidos de interpretación y educación ambiental dirigidos a visitantes, estudiantes y otros públicos.



¿QUÉ ASPECTOS DEL TERRITORIO SE ANALIZAN?

No evaluaría únicamente “qué animales existen”.

Para determinar el potencial preliminar de un área también pueden considerarse aspectos como:

Biodiversidad registrada | especies de interés | facilidad de observación | hábitats | estacionalidad | paisajes | accesibilidad | senderos existentes | cuerpos de agua | puntos de observación | oportunidades fotográficas | elementos interpretativos | sensibilidad de la fauna | necesidades de conservación.

¿CÓMO SE REALIZA LA EVALUACIÓN?

1. Conocer el proyecto

Primero se conversa con el propietario, comunidad, organización o emprendimiento para conocer las características del área y qué desea desarrollar.

2. Revisión preliminar del territorio

Se analiza información disponible sobre ubicación, extensión, ecosistemas, accesibilidad, biodiversidad conocida y características generales del lugar.

3. Evaluación de campo

Se realizan recorridos para registrar biodiversidad, hábitats, paisajes, puntos de observación y otros elementos relevantes.

Dependiendo del objetivo pueden desarrollarse evaluaciones diurnas y nocturnas.

4. Identificación de recursos de biodiversidad

Los registros obtenidos permiten reconocer especies, grupos de fauna, ambientes y otros elementos naturales que podrían resultar relevantes para experiencias de turismo especializado.

5. Análisis del potencial

Se analiza qué componentes presentan mejores condiciones para actividades como:

Herpetoturismo | observación de aves | observación de mariposas | fotografía de naturaleza | interpretación ambiental | educación ambiental | turismo científico y educativo.

6. Recomendaciones

Finalmente se plantean recomendaciones preliminares sobre las alternativas que podrían explorarse y los aspectos que deberían fortalecerse antes de desarrollar una experiencia turística.

¿QUÉ RECIBE EL CLIENTE?

Dependiendo del alcance contratado, el servicio puede incluir:

  • Informe técnico de evaluación.
  • Inventario o listado de especies registradas.
  • Registro fotográfico.
  • Registros georreferenciados.
  • Identificación de especies y elementos naturales de interés.
  • Identificación preliminar de sectores o puntos de observación.
  • Evaluación de oportunidades para diferentes modalidades de turismo de naturaleza.
  • Recomendaciones para interpretación ambiental.
  • Recomendaciones básicas para conservación de los recursos identificados.
  • Propuesta preliminar de recorridos o experiencias de observación.
  • Material fotográfico o educativo cuando forme parte del servicio.

Los productos específicos se establecerán previamente de acuerdo con las características y objetivos de cada proyecto.

¿A QUIÉN ESTÁ DIRIGIDO?

Este servicio puede resultar especialmente útil para propietarios de bosques y predios rurales, áreas y concesiones destinadas a conservación, comunidades, asociaciones, emprendimientos turísticos, ecolodges y alojamientos rurales, organizaciones de conservación, proyectos de desarrollo local y personas interesadas en iniciar iniciativas vinculadas al turismo de naturaleza.

No es necesario que el lugar ya sea un destino turístico.

Precisamente, una de las finalidades de la evaluación es ayudar a conocer qué recursos naturales existen antes de invertir en desarrollar una experiencia alrededor de ellos.

DE LA BIODIVERSIDAD A UNA EXPERIENCIA DE NATURALEZA

Un bosque puede albergar decenas o cientos de especies, pero transformar esa riqueza biológica en una experiencia responsable requiere conocimiento del territorio.

Una pequeña quebrada donde se concentran anfibios durante la noche, un sector frecuentado por determinadas aves, un sendero con alta diversidad de mariposas o un punto paisajístico pueden convertirse en elementos importantes de una futura experiencia.

El objetivo no es simplemente encontrar animales para mostrarlos a visitantes.

Se busca comprender el territorio, identificar aquello que lo hace particular y generar información que permita tomar mejores decisiones, procurando que cualquier iniciativa posterior mantenga como principio la conservación de la biodiversidad.

¿TIENES UN BOSQUE, PREDIO O ÁREA NATURAL Y QUIERES CONOCER SU POTENCIAL PARA EL TURISMO DE NATURALEZA?

Cada territorio es diferente. Una evaluación permite conocer qué elementos de su biodiversidad y paisaje podrían convertirse en oportunidades para desarrollar experiencias responsables de observación de fauna, fotografía, interpretación ambiental o turismo especializado.

Para preparar una propuesta inicial es útil conocer la ubicación del área, extensión aproximada, características generales del lugar y qué tipo de iniciativa deseas explorar.

Solicita información o una cotización

Ronald R. Mori Pezo
Ingeniero Ambiental | Especialista en Biodiversidad Amazónica
Tarapoto – San Martín – Perú
📧 rmoripezo@gmail.com 
📱 WhatsApp: +51 939 198 406

¿Tienes un bosque, predio, área de conservación, comunidad o emprendimiento y quieres conocer qué oportunidades ofrece su biodiversidad? Cuéntame dónde se encuentra y qué te gustaría desarrollar.

Nota: Esta evaluación identifica de manera técnica y preliminar recursos de biodiversidad y oportunidades para turismo de naturaleza. No constituye por sí misma una valorización económica, certificación turística, estudio de mercado ni autorización para desarrollar actividades reguladas. Los componentes que requieran permisos, especialistas, instrumentos de gestión u otros profesionales se desarrollarán conforme a la normativa aplicable.